Nadezhda Krupskaya

1899

A LA MADRE DE LENIN, M. A. ULIANOVA

 


Escrito: Enviada de Shúshenskoie a Podolsk. Se publica de acuerdo con el manuscrito.
Publicado por primera vez: Publicada por primera vez en 1929 en la revista Proletárskaia Revoliutsia, núm. 6.
Fuente de esta edicion: Editorial Akal, Obras Completas, Tomo 41
Html: Marxists Internet Archive.


 

10 de enero de 1899.

Querida María Alexándrovna: Muchas gracias por la carta y por la encomienda. Todavía no la hemos recibido porque tenemos un cartero nuevo 5' las cartas certificadas están demoradas. El cartero quiso darse importancia y se negó a aceptar el certificado para recibir la correspondencia, pero ahora todo se solucionó. Pasamos muy bien las fiestas en Minusinsk; fue para nosotros un gran acontecimiento que recordaremos mucho tiempo. Casi todo el distrito fue a la ciudad para Navidad, así que celebramos el Año Nuevo alegremente y bien acompañados. Al despedirnos decíamos todos: "¡Qué bien hemos recibido el Año Nuevo!" Lo más importante fue que el estado de ánimo de la gente era excelente. Preparamos glühnder Wein [1] y cuando estuvo listo esperamos que se hicieran las doce para despedir el año con todos los honores; brindamos por todo lo imaginable: "por las madres", "por los camaradas ausentes", etc., etc., y al final bailamos al son de una guitarra. Uno de los camaradas, buen dibujante, prometió reproducir algunos de los momentos más interesantes de esa fiesta; si cumple su promesa, tendrán ustedes una imagen más clara de cómo recibimos el Año Nuevo. Fue una verdadera fiesta. Volodia se entretenía jugando al ajedrez desde la mañana hasta la noche, y. . . naturalmente, les ganó a todos. Patinamos (a Volodia le mandaron de Krasnoiarsk como regalo unos patines Mercurio, con los que se pueden hacer figuras y toda clase de piruetas; yo también tengo unos nuevos, pero tanto con ellos como con los viejos patino mal o mejor dicho, no patino, sino que me contoneo como una gallina; ¡ese arte es demasiado para mí!) Cantamos a coro, ¡y hasta nos paseamos en troika! Dejamos completamente aturdidos a los dueños de casa. Ellos mismos confesaron que si hubieran tenido que soportar otro día como ese se habrían enfermado. E. E. tiene mucho mejor aspecto que en Petersburgo, a pesar de su enfermedad (no puede comer pan ni carne); está muy contenta de la forma en que se han arreglado las cosas con su familia, y lo único que teme es el regreso a Rusia. De lo demás nada bueno puedo decir. La que tiene peor aspecto es Tóniechka: padece por la anemia y el eczema; Zina ha enflaquecido y está muy nerviosa. Todo el mundo se maravillaba de nuestro magnífico aspecto campesino y E. E. declaró, incluso, que estoy más gorda que Zínochka. Mamá no nos acompañó y se aburrió soberanamente. Todos prometieron venir a Shush para el carnaval; desde entonces todos nosotros, los habitantes de Shúshenskoie, incluidos Oskar y Prominski, soñamos con la llegada de las visitas, y ya estamos trazando planes acerca de cómo los instalaremos, de la mejor manera de obsequiarlos, etc., etc.

Pero aún falta mucho para el carnaval y por ahora nos dedicamos a nuestras ocupaciones habituales; hemos limpiado la pista, y Volodia se apresura con sus "mercados". Recibí la carta de Ania del 24/XII, pero ne le escribo por separado porque tendría que repetir lo que les cuento a ustedes. Quiero, sin embargo, agregar unas líneas para ella. Ella se indigna porque yo le doy mis cartas a Volodia para que las "revise", pero es que en la mayoría de los casos describo nuestra vida en Shúshenskoie en tono humorístico, y no es poca la parte que le toca a Volodia en ellas; por eso no enviaría tales cartas sin que él las viera previamente.

Recibí una carta de la esposa de Ecricain, en la que se aclara que dos de las cartas que nos envió se extraviaron. ¡CJue pena! En cuanto a mi fotografía. Ya en la primavera encargué que les enviaran la fotografía casera que tanto les había gustado, pero evidentemente no cumplieron mi pedido. Volveré a escribir para que saquen una copia de la última que me tomé y la manden a Podolsk.

No sé si reconocería a D. I. si lo encontrara en la calle; tal vez en otras circunstancias podría reconocerlo. A propósito, Vasili Vasílievich nos pidió Blos para leerlo y se lo llevó a la fábrica; pidió que se lo dejáramos un tiempo, y Zinaida Pávlovna quiere escribir a su hermana, que está en Tula para pedirle que envíe su Blos a Podolsk. Esto es todo. Tengo que terminar. Abrazo fuertemente a usted y a Ania, y envío saludos a todos. Mamá también les manda saludos. ●

Suya, Nadia.

* * *

[1] Glühnder Wein: bebida aromática que se prepara haciendo hervii vino tinto con especias. (Ed.)