F. Engels & K. Marx

 

LA SAGRADA FAMILIA

O CRITICA DE LA CRITICA CRITICA

 

 

CAPÍTULO III

LA PROFUNDIDAD DE LA CRITICA CRITICA, O LA CRITICA CRITICA BAJO LOS RASGOS DEL SEÑOR JUNGNITZ

 

La crítica se debía a sí misma la labor de ocuparse de la querella infinitamente importante que divide al señor Nauwerk(1) y a la facultad de filosofía de Berlín. Ella ha pasado por los mismos avatares: la suerte del señor Nauwerk debe servirle de fondo donde se destacará de manera más llamativa la destitución de que ha sido víctima la crítica en Bonn. Como la crítica ha adquirido la costumbre de considerar el asunto de Bonn como el acontecimiento más importante del siglo, y ya ha escrito la "filosofía de la destitución de la crítica", había que esperar verla continuar hasta en el aplazamiento, el estudio filosófico de la "colisión" de Berlín. Demuestra a priori que todo tuvo que pasar de la manera siguiente y no de otro modo. Ella nos enseña:

1° Por qué la facultad de filosofía ha debido "entrar en colisión" con un filósofo del Estado y no con un lógico o con un metafísico;

2° Por qué esta colisión no pudo ser tan severa ni tan decisiva como lo fue en Bonn el conflicto entre la crítica y la teología;

3° Por qué esta colisión no fue, en suma, más que una tontería, puesto que la crítica había concentrado ya, en la colisión de Bonn, todos los principios y todas las ideas y que, por lo tanto, la historia universal solamente podía plagiar a la crítica;

4° Por qué la facultad de filosofía se creyó afectada por los escritos del señor Nauwerk;

5° Por qué el señor Nauwerk no tuvo otro recurso que desistir libremente;

6° Por qué la facultad debió ofender al señor Nauwerk, a menos de condenarse ella misma;

7° Por qué la "escisión interior en la esencia misma de la facultad debió necesariamente presentarse bajo tal forma", que la fa

(1) Nauwerk era Privatdozent de la Universidad de Berlín. Habiendo disgustado algunos de sus escritos al rey de Prusia, Federico Guillermo IV, fue destituido de su cátedra por Eichhorn, ministro de Instrucción Pública y Cultos.

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cultad diese al mismo tiempo razón y sinrazón al señor Nauwerk y al gobierno;

8° Por qué la facultad no halló en los escritos del señor Nauwerk motivo suficiente para su alejamiento;

9° Por qué todo el fallo carece de claridad;

10° Por qué la facultad se cree, en su calidad de autoridad científica, con el derecho de avocarse al asunto a fondo; y finalmente:

11° Por qué la facultad, sin embargo, no quiere escribir como el señor Nauwerk.

A estas cuestiones importantes, la crítica les consagra cuatro páginas de una rara profundidad y las soluciona demostrando, por la lógica de Hegel, por qué todo ha pasado así, y por qué Dios mismo nada hubiera podido cambiar en el asunto. En otro pasaje, la crítica dice que todavía no estamos exactamente informados sobre ningún período histórico; la modestia le prohibe decir que, en todo caso, ella está bien informada sobre su propio caso y el caso de Nauwerk: estos casos, es cierto, no constituyen épocas, pero, a los ojos de la crítica, hacen época.

La crítica crítica, que ha monopolizado el elemento de la profundidad, deviene la "tranquilidad del conocimiento".