Proclama a la Nación

 


Fecha: 24 de septiembre de 1990.
Fuente: Marta Harnecker (1991), Ideas nuevas para tiempos nuevos, edición digital, www.rebelion.org, 25 de octubre de 2009, págs. 165-171.
Transcripción: Juan Fajardo, para el Marxists Internet Archive, noviembre de 2010.
Esta edición: Marxists Internet Archive, noviembre de 2010.


 

 

LA REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA

 

Ha crecido la miseria y aumentado la opresión, la revolución es necesaria

En nuestro país la injusticia y la miseria se profundizaron en los últimos diez años, los militares han sido más despiadados que nunca y siguen asesinando, reprimiendo e imponiéndose a toda la sociedad. Los planes económicos del gobierno de ARENA se han propuesto hacer más ricos a los ricos y más pobres a los pobres dejando en el abandono la salud, la educación y las necesidades de las mayorías. Nuestro país está hipotecado y más dependiente que nunca de los Estados Unidos. Nunca como hoy se hizo evidente la necesidad de una Revolución Democrática Nacional para poner fin al poder político y económico hegemónico de los militares y de las grandes familias oligárquicas, restablecer la soberanía nacional y alcanzar una paz duradera.

La lucha es nacional y el FMLN es auténticamente salvadoreño

La lucha del pueblo salvadoreño contra la injusticia social, las dictaduras militares y gobiernos oligárquicos a lo largo de los últimos sesenta años tiene profundas raíces históricas. El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional como expresión política y armada de esta lucha popular, constituye una fuerza auténticamente salvadoreña.

La lucha del pueblo salvadoreño y del FMLN no depende de nadie ni es extensión de la lucha entre los bloques ideológicos capitalistas y comunista. Celebramos en ese sentido el fin de la guerra fría Este-Oeste. Cada día que pase y nuestra lucha se mantenga fuerte y avanzando dejará claro que no somos ni jamás fuimos consecuencia de la guerra Este-Oeste.

Si alguna explicación geopolítica o internacional tiene nuestra lucha y la guerra que vive nuestro país, no es la ya fenecida lucha Este-Oeste, sino, la viviente lucha entre Norte y Sur, entre desarrollo y subdesarrollo, entre el rico capitalismo imperialista y el Tercer Mundo dependiente y pobre. Y esta lucha no ha terminado y está por encima de todo signo ideológico.

La fuerza conductora del cambio es de amplia composición

La aspiración de la transformación democrática de nuestra patria no es exclusiva de nuestro frente, es una lucha de todo el pueblo a través de múltiples formas. La fuerza transformadora de nuestro país es de amplia composición política y social y el FMLN es una parte de ella.

La revolución es democrática y nacional

El FMLN está inspirado históricamente en el pensamiento democrático, patriótico revolucionario y popular de la Nación. Las armas del FMLN no son para imponerse a la sociedad, son para terminar con el militarismo y con el poder de imposición que dan las armas, son para reivindicar a la sociedad civil y poder así realizar junto a todas las fuerzas un conjunto de profundos cambios en el sistema político y económico, que le den igualdad de oportunidades a todas ellas para gobernar el país, asegurando a su vez la defensa de los intereses de los sectores más pobres de la sociedad, encaminando así al país al fin de la injusticia social.

 

FIN DEL MILITARISMO

La desmilitarización total de la sociedad, el fin del militarismo, es la garantía principal para que exista una democracia real. El ejército actual ha traicionado sus orígenes históricos, ha bloqueado toda aspiración política de los opositores, ha reprimido cruelmente al pueblo y ha sido instrumento del gobierno de los EEUU. para imponer su política al país.

El ejército es y ha sido represivo, generador de guerra, foco de corrupción, improductivo y en este momento es ya un componente político, económico y social obsoleto e innecesario.

En la evidente división de nuestra sociedad en ricos y pobres el ejército ha defendido sólo a los ricos, por eso fue necesario el surgimiento del FMLN como fuerza político-militar que asumió el papel de ejército de los pobres, no pueden entonces seguir los ricos armados con un ejército imponiéndose y los pobres volver a quedarnos sometidos y desarmados.

En síntesis, el ejército ha sido garantía para un reducido sector de la sociedad y amenaza para una gran mayoría. La nueva sociedad debe colocarnos en igualdad de condiciones a todos; así los problemas se resolverán a través de una verdadera concertación y entendimiento. En nuestra democracia no debe ya haber ningún tipo de ejércitos, debemos todos decir adiós a las armas. Tres grandes medidas deben adoptarse en este punto.

Abolición total del ejército

Esta medida además de sus beneficios democráticos permitirá que los cuantiosos gastos militares se desplacen para la educación y la salud del pueblo. Esta medida contemplará planes para asegurar económicamente a los desmovilizados.

Nuevas fuerzas de seguridad pública

Con el propósito de asegurar el orden interno, evitar la anarquía y combatir la delincuencia, se hace necesario contar con fuerzas de seguridad pública totalmente nuevas. Para que éstas no vayan de nuevo a convertirse en un poder que le permita a un sector social imponerse a otro, deberán ser altamente profesionales, formadas con hombres de gran sensibilidad social y humana y su educación estará a cargo de todas las fuerzas políticas del país. La dirección de estas fuerzas será de carácter civil y su nombramiento de atribución parlamentaria a propuesta del gobierno democráticamente electo.

Juicio a los responsables de crímenes, matanzas, desapariciones forzadas, torturas y fin de la persecución política

Se deducirán responsabilidades a los mandos de las anteriores Fuerzas Armadas y miembros de la oligarquía comprometidos en estos hechos. Serán desmantelados los escuadrones de la muerte de la fuerza armada y empresa privada, y se destruirán públicamente todas las cárceles clandestinas, instrumentos de tortura y archivos de inteligencia que hayan servido para controlar a los opositores políticos.

 

NUEVO ORDEN ECONÓMICO SOCIAL

El poder económico del país está concentrado en unas pocas familias que en los últimos diez años han sacado del país enormes capitales, estableciendo inversiones en el extranjero. De la concentración de la riqueza se deriva la capacidad para ejercer el poder político, comprar al poder militar y el sistema judicial, y controlar los medios de difusión; por lo tanto, mientras la riqueza esté concentrada en pocas manos no habrá democracia real, no habrá igualdad de oportunidades para todos, no serán todos los hombres iguales ante la ley y se mantendrá la injusticia social. Por ello es fundamental establecer un nuevo orden económico que ponga fin a la hegemonía económica oligárquica en el país. Con ese propósito se plantean siete grandes medidas:

Reforma agraria profunda verdaderamente campesina

Esta medida implicará profundizar y mejorar los pasos ya dados y adoptar nuevas medidas que garanticen dejar de manera irreversible el sector agrario de nuestro país en manos fundamentalmente de los campesinos pobres, pequeños y medianos a través de la propiedad cooperativa y la pequeña y mediana propiedad individual y privada. Esto permitirá desconcentrar la riqueza nacional y resolver la enorme miseria y atraso en el campo. Este cambio estructural será el más determinante en el orden económico para resolver la injusta distribución de la tierra, causa fundamental del conflicto social y principal bloqueo al desarrollo y modernización económica de nuestro país.

Creación de un polo económico popular

Esto significará el fortalecimiento, extensión y desarrollo de las formas de propiedad cooperativa, autogestionaria y otras formas de propiedad social o colectiva, en todas las áreas productivas. De esta manera, un porcentaje importante de la economía de la sociedad se encontrará en manos de los trabajadores del campo y la ciudad, bajo diferentes formas de propiedad social. Esto, junto a la gran cantidad de pequeños y medianos empresarios privados será factor determinante de la economía estableciendo el polo económico que equilibre el poder económico de nuestra sociedad, dándole participación a todos los sectores en las decisiones que configuran la política económica nacional, abriendo una competencia en igualdad de oportunidades.

Reforma urbana para combatir la marginación en las ciudades

Esta medida se propone ordenar con justicia la propiedad urbana en la capital y principales ciudades, orientar con sentido social el proceso de urbanización a cargo del Estado, asegurar el acceso de las mayorías a financiamiento y los recursos técnicos para la construcción de viviendas y garantizar la solución de los problemas del agua, salubridad, servicios públicos, alquileres injustos e inseguridad de grandes sectores populares de los barrios marginales, los tugurios, los mesones y colonias piratas.

Estado económicamente fuerte para resolver la alimentación, salud, analfabetismo, educación, vivienda, cultura y recreación del pueblo.

El Estado debe ser fuerte económicamente para asegurar los recursos que le permitan cumplir con estas obligaciones. De manera prioritaria se lanzará un plan extraordinario de alfabetización y salud popular, y un plan especial para atender a las víctimas del genocidio y la guerra, madres, huérfanos y lisiados civiles y militares de los dos ejércitos, esto con el objetivo de asegurar la reconciliación nacional de post guerra. Para asegurar la fortaleza económica del Estado se nacionalizará la banca y el comercio exterior. Se aplicará una política tributaria justa y acorde a los ingresos se combatirá la fuga de capitales. Dichas medidas serán fruto de un entendimiento nacional, se ajustarán a la realidad y a los intereses de todas las fuerzas sociales y serán irreversibles en el establecimiento de las obligaciones sociales del Estado y su papel en la economía.

Concertación nacional permanente para salarios, precios, empleo y crédito con justicia para las mayorías

La concertación será una política institucional permanente entre el Estado, los trabaj adores, los grandes, pequeños y medianos empresarios, los cooperativistas y demás sectores económicos para establecer salarios mínimos justos, estabilidad en los precios, garantía de empleo y crédito democráticamente distribuido. Debe terminar toda política que descargue en las mayorías los efectos de la crisis, deben distribuirse con justicia los sacrificios y los beneficios.

Fin a la contaminación, la deforestación y el caos ecológico

Adopción de una ley de protección ecológica que norme todas las actividades económicas en el orden del uso de la tierra, los recursos naturales, la deforestación y toda actividad que contamine el ambiente, y genere estímulos para la formación de organismos ciudadanos que defiendan el entorno ecológico. Se buscará así acabar con el caos y la anarquía reinante en esta materia causadas por falsas políticas de desarrollo, centradas en la obtención de ganancias a costa de sacrificar nuestro ecosistema y el futuro de nuestro país.

Fin de la desigualdad de la mujer con legislación especial y el ministerio de la mujer Esto con el propósito de dar a la mujer igualdad de derechos, protegerla de la superexplotación y de la degradación moral asegurando su participación plena y en igualdad en todas las áreas de la sociedad. Se garantizará mejorar sus condiciones de trabajo y protección a la maternidad y la infancia. Todo esto con la participación de los organismos de mujeres que existan y se desarrollen en el país.

 

DEMOCRATIZACIÓN NACIONAL

Habiendo terminado el militarismo y garantizado un nuevo orden económico-social -los dos componentes fundamentales de equilibrio de poder- son necesarias un conjunto de medidas que establezcan las reglas de un sistema político democrático que ponga en igualdad de derechos y deberes a todos los sectores. Entendemos la democracia como un sistema donde la libertad individual y el respeto de la persona humana son fundamento y objetivos primordiales de la sociedad y el Estado. Las medidas concretas serán:

Ampliación del poder legislativo y democratización del poder municipal para garantizar un sistema político representativo, participativo y pluralista

Como expresión claramente democrática la asamblea legislativa ampliará el número de sus miembros y atribuciones, los consejos municipales tendrán integración pluralista de acuerdo a los resultados electorales garantizando sean auténtico instrumento de participación y autogestión democrática de las comunidades. El fortalecimiento del poder parlamentario significará el fin estructural de la corrupción, ausentismo, negligencia y vicios del actual poder legislativo.

Poder judicial independiente e imparcial

Este cambio se elaborará en consenso con todas las fuerzas políticas y gremios de abogados del país y garantizará una verdadera igualdad de los hombres ante la ley, asegurando que no haya impunidad de ningún sector en virtud de su posición política o social y el fin de la corrupción del poder judicial.

Legislación de protección a los derechos humanos

El respeto a los derechos humanos se garantizará por las leyes. Se creará la fiscalía de derechos humanos que tendrá como propósito proteger a los ciudadanos de cualquier abuso de la autoridad civil o de seguridad pública.

Libertad de expresión y medios de difusión para todos los sectores

Es necesario equilibrar y democratizar la propiedad de los medios de difusión en correspondencia con el nuevo orden económico y la existencia del pluralismo político. Es fundamental romper el monopolio oligárquico sobre los medios de difusión, asegurando que los nuevos sectores políticos y económicos ligados a los intereses populares tengan, no solo acceso a los medios actuales, sino sus propios medios. Esto significa medidas legales que faciliten y apoyen, incluso financieramente, a nuevos sectores en la instalación de medios de difusión, buscando equilibrar las frecuencias de radio y TV. y estableciendo medidas ágiles para la apertura de periódicos. La izquierda revolucionaria, todas las fuerzas políticas tradicionalmente opositoras del país y los sectores del polo económico popular que siempre han dependido de los altos y bajos de los gobiernos en el respeto a la libertad de expresión y de la voluntad o no voluntad de los propietarios de medios de permitir espacios, tendrán así las condiciones para establecer su propia cadena de radioemisoras, periódicos y canal de televisión.

Legislación para protección plena de la independencia del periodismo

De tal forma los periodistas puedan expresar sus opiniones e informaciones, garantizar el derecho de res-puesta e información veraz a la sociedad, sin riesgo para su estabilidad laboral y otras represalias por parte de los propietarios de los medios que difieren de sus criterios.

Ley de protección a la libertad de organización, movilización y protesta

Hasta hoy la organización de los trabajadores, las movilizaciones, las protestas y las huelgas han sido consideradas ilegales, desórdenes o subversión; en contrapartida la represión y los despidos masivos han sido legales. Se han aprobado leyes para restringir los derechos de organización, huelga y movilización y no para protegerlos.

Deberá garantizarse legalmente el irrestricto respeto a la libertad de organización y movilización de todas las fuerzas sociales y políticas, culturales, religiosas y gremiales; de tal forma que ninguna organización con los propósitos anteriormente señalados, tengan trabas para existir y realizar sus actividades. Se establecerá un nuevo código del trabajo que garantice el derecho de organización y huelga de los trabaj adores del campo, la ciudad y el Estado para asegurar así una verdadera política de concertación entre trabajadores-empresarios y Estado.

Nuevo sistema electoral para elecciones libres

La nueva legislación buscaría garantizar elecciones libres y limpias, que aseguren la participación de toda la población en capacidad de votar, dando igualdad de oportunidades a todos los partidos y estableciendo el derecho de voto a la juventud desde los dieciséis años.

Nueva constitución política para asentar la democracia

Su elaboración y aprobación, estará a cargo de una Asamblea Constituyente electa libremente. En dicha Constitución quedará establecido el pacto histórico de todas las fuerzas del país, consagrando en el nuevo Estado de Derecho los cambios fundamentales que el sistema político y económico-social necesitan para asegurar la democracia, la justicia y la paz a la sociedad.

 

RESCATE DE LA SOBERANÍA Y POLÍTICA EXTERIOR INDEPENDIENTE

Las medidas que se proponen con este propósito son:

Relaciones de respeto mutuo con EEUU.

Las relaciones con Estados Unidos serán ampliadas y mejoradas a partir de una nueva política, basada en el reconocimiento a nuestra soberanía y autodeterminación y en el mutuo interés y respeto.

Doctrina de política exterior, basada en la integración CA. y el latinoamericanismo

A partir de lo anterior nos uniremos a la lucha por un nuevo orden económico internacional, asumiendo sin condicionamiento ideológico, la defensa de los intereses de Centro América, Latinoamérica y el Tercer Mundo, en el conflicto Norte-Sur: desarrollo-subdesarrollo, acreedores-deudores y países ricos-países pobres. Como un primer paso en la unidad latinoamericana, nos sumaremos al grupo de países del continente que han restablecido sus relaciones diplomáticas y comerciales con el gobierno y pueblo de Cuba.

Política internacional independiente y multipolar

Con esta política se buscará poner fin al alineamiento político o dependencia económica, desplegando una política multilateral que ponga en el centro nuestro propio desarrollo y la lucha por un orden internacional justo, buscando extender agresivamente nuestras relaciones a otros polos, centros o bloques del desarrollo mundial en Asia, Europa, China y América.

Política de neutralidad y ruptura de pactos militares

Retiro de El Salvador de todo tipo de pactos militares internacionales cualesquiera sean sus propósitos, estableciendo una política de neutralidad militar y apoyo a la solución negociada a los conflictos internacionales o internos de otros países.

Convenios de protección para los salvadoreños residentes en EEUU.

Búsqueda de convenios con el gobierno de EEUU. para asegurar la protección y estabilidad, de toda la comunidad de salvadoreños que viven en ese país, apoyándolos en la lucha por legalizar su situación, garantizándoles sus derechos políticos y migratorios como salvadoreños, estableciendo mecanismos para la preservación de sus raíces culturales y fortaleciendo y desarrollando sus vínculos económicos con nuestro país.

Cooperación en la lucha internacional contra el tráfico de drogas

Esta se llevará a cabo a partir de una política de plena cooperación, que sin atentar contra nuestra soberanía, participe en los acuerdos regionales o bilaterales que tengan ese fin.

Resolución definitiva del diferendo limítrofe con Honduras

A partir de una política realista que tenga en cuenta los intereses concretos de las dos naciones en el diferendo.

Este programa es la paz de la nación, por él lucharemos hasta las últimas consecuencias

La Revolución Democrática es la expresión histórica del pensamiento nacional, en ella está contenido el espíritu patriótico independentista del Padre José Matías Delgado y del Gral. Manuel José Arce; el pensamiento integracionista del Gral. Francisco Morazán, la rebeldía popular ante la injusticia de Anastasio Aquino, la visión modernizadora de la sociedad del Gral. Gerardo Barrios; el sentido de la liberación social de las mayorías de Farabundo Martí y la nobleza y profundo amor por los pobres, la paz y la justicia del más grande mártir de la historia patria Monseñor Romero.

A estas ideas se oponen las fuerzas más retrógradas, responsables de la injusticia y de miles de crímenes. Su odio ha alcanzado niveles monstruosos en genocidas matanzas de gente del pueblo y al asesinar arzobispos, sacerdotes y monjas, como intentando aplastar los más altos valores cristianos de nuestra sociedad, como queriendo borrar la idea de Dios en nuestro pueblo, cuando han sentido que Dios no estaba de su lado. Estas fuerzas representan la antihistoria, la mentira y la oscuridad de la nación.

Las fuerzas del pueblo que luchan por la Revolución democrática, representan la luz del futuro patrio, la verdad de la historia, la razón de la justicia y la vida y la paz para todo el pueblo.

Todo el poder de nuestras armas, del espíritu heroico de nuestros aguerridos combatientes, forjado en décadas de lucha y sacrificio y nuestra inquebrantable voluntad de victoria, están al servicio de estas ideas.

No renunciaremos jamás a estos propósitos. Por esto luchamos cuando estamos en la mesa de negociación y esto mismo defendemos cuando combatimos con las armas en la mano. Esta es la más noble causa de nuestra historia, por ella vale la pena hacer la paz, por ella vale la pena morir peleando.

 

¡REVOLUCION O MUERTE!

¡VENCEREMOS!

 

COMANDANCIA GENERAL DEL FMLN

Comandante Salvador Sánchez Ceren
Comandante Francisco Jovel
Comandante Eduardo Sancho
Comandante Schafik Jorge Handal
Comandante Joaquín Villalobos

El Salvador, 24 de septiembre de 1990