Leon Trotsky

DECRETO No 231

Por el presidente del Consejo Militar Revolucionario de la Republica a las fuerzas de los frentes occidentales y sur occidentales, el 17 de julio de 1920, No 231, Moscú.

La prensa burguesa polaca, en la que rinde una muy gran cuota de responsabilidad por el ataque deshonroso por parte de Polonia de la nobleza sobre la ucrania y Rusia, está acusando frenéticamente a nuestras victoriosas fuerzas del Ejército Rojo de tratar cruelmente a los soldados polacos que han sido tomados prisioneros de guerra, incluyendo aun enfermos y heridos.

No cabe duda de que la abrumadora mayoría de las acusaciones a la par de la prensa Polaca, la agencia telegráfica polaca, la Sociedad de la Cruz Roja de Polonia y son en demasía las calumnias chovinistas que disgustan. Pero puede ser que se encuentren casos aislados de veras aunque la vanguardia de soldados del Ejército Rojo, es decir, aquellos quienes son los menos saciados con la idea de libertinaje del comunismo, ha desgarrado el corazón fuera de la captura de soldados polacos. Las violaciones y atrocidades desenfrenadas, absolutamente sin precedente cometidas por parte de las Guardias Blancas de Polonia en las áreas ocupadas en contra de los comunistas, en contra de ucranianos, bielorrusos, grandes rusos, lituanos, obreros y campesinos judíos, los actos monstruosos sin sentidos de destrucción llevados a cabo por parte de ellos en Kiev, Borisov, Bobruisk y otros lugares - todos aquellos actos pueden haber nublado la consciencia de los soldados del Ejército Rojo y les impulsa a tomar la venganza irreflexiva sobre los Legionarios individuales quienes los han capturado - soldados quienes fueron esclavos de la burguesía y de la nobleza.

Esto es lo más importante por ahora, cuando el ejército de la nobleza polaca sea derrotado bajo nuestros golpes, y el número de prisioneros se eleve, que la medida más cabal y resuelta a ser tomada para garantizar el decreto No 217 (sobre el trato humano y solidario sobre los soldados polacos hechos prisioneros de guerra) son forzados con rigor absoluto y sin excepción alguna.

Por la presente dispongo:

1.- Que sea explicado, incansable y repetitivamente, por medio tanto orales y escritos, a las fuerzas del Ejército Rojo y, en particular, a las nuevas formaciones, que los soldados polacos son propiamente victimas indefensas de las burguesías Anglo-francesas y por lo tanto nuestro deber es recibir a los soldados polacos hechos prisioneros de guerra como nuestro hermanos estafados y engañados, de esta manera más tarde se les reenviara a sus territorio polaco liberado como hermanos quienes se les enseño el camino.

2.- Todos los informes y rumores de las atrocidades cometidas en contra de prisioneros polacos o en contra los prisioneros polacos o en contra de los civiles, cualquiera sea la fuente de estos informes, son en efecto cabalmente investigados.

3.- Los mandos y comisarios se les recuerda sobre su responsabilidad para observar que esté presente decreto sea estrictamente obedecido.

El estado obrero y campesino ama a su Ejército Rojo. Está orgullosa de su Ejército. Demanda que las banderas del Ejército permanezcan inmaculada.