VII. - UNA VEZ MÁS LA TÉCNICA

-¿Pero, de todos modos, no minimizas excesivamente el papel de la técnica? El hombre es importante, ciertamente, ¿pero qué se puede hacer, si no se tiene la técnica, contra un adversario poderosamente armado y ayudado por el extranjero, con carros de combate, artillería y sobre todo aviación? Se es impotente, ¿habrás tenido que convencerte de esto, muchacho, en el frente?
-No, no desprecio la técnica. Has mencionado la aviación, potente arma en la guerra moderna. Esta nos faltaba, por ejemplo, en el ataque de Quinto, el 15 de julio de 1937.
Habíamos salido y estábamos muy cerca ya de las trincheras franquistas pero a los puestos avanzados les faltaban balas; es verdad que nuestra artillería funcionaba algo, pero a la aviación no la veías. Se paseaba en aquel momento quizá por Barcelona, quizá por otro lugar. Se retrocedió el mismo día, a la caída de la noche.
Este caso del ataque frustrado de Quinto[1] se parece a tantas otras operaciones del mismo estilo en el frente de Aragón, a lo largo de los años 1936 y 1937. Seguramente -continúa Casanova- has oído hablar de este tipo de operaciones.
-No comprendo bien a qué haces alusión, explícate mejor.
Pues bien, cuando en el frente de Aragón predominaban los batallones de la CNT, de la FAI y también del POUM, el gobierno central de Madrid y posteriormente de Valencia, donde predominaban ya los stalinistas y los ministros cenetistas, dejaba hacer, saboteaba cualquier operación militar, por razones fáciles de comprender. No quería que los milicianos de la CNT-FAI y del POUM entraran en Huesca y Zaragoza. Esto hubiera aumentado el peso específico y la importancia del sector revolucionario y consecuentemente representaba para Prieto, Negrín y Comorera, que preparaban ya entre bastidores una nueva combinación ministerial por cuenta del capitalismo internacional, un peligro tan grande como el de Franco.
He aquí el esquema de todas estas operaciones emprendidas por los batallones y las divisiones cenetistas y poumistas. Los batallones armados con fusiles y en ocasiones también con ametralladoras en un estado deplorable, se lanzaban al ataque y tomaban al precio de grandes pérdidas las más difíciles posiciones y las más abruptas colinas, pero después de habérselas arrancado a los fascistas había que cedérselas de nuevo tras una noche, o al cabo de 24 horas. La aviación fascista llegaba, la nuestra no aparecía. Eramos bombardeados, era necesario retroceder.
Esta es también la historia del ataque a una importante posición, Santa Quiteria, hacia mediados de abril de 1937, que les fue arrebatada a los fascistas; pero hubo que retirarse por falta de aviación. Es también la historia del ataque organizado más o menos en el mismo período por el POUM, ataque por la posesión de la Loma, cerca del Manicomio de Huesca, donde murió entre otros uno de los dirigentes del SAP[2], Wolf. Sólo conozco estas dos últimas operaciones por los informes de otros camaradas que tomaron parte en ellas, pero estos informes son auténticos, hay muchos testimonios. Los camaradas que permanecieron más tiempo en el frente que yo pueden dar más ejemplos de este tipo. -Mi querido Casanova, tus ejemplos ¿no subrayan precisamente la importancia del factor técnico a lo largo de la guerra, incluso la civil? ¿Qué se puede hacer con los mejores hombres, incluso si están a la altura de los héroes mitológicos, si no se dispone de carros de combate y aviación? No se puede decir que "el hombre lo es todo". Y, además, el gobierno republicano disponía de cantidades limitadas, muy limitadas, de carros de combate y aviones ¡y tenía tantos frentes que defender! ¡Quizá descuidas demasiado los nefastos efectos de la política de no intervención!.
No, no descuido los efectos nefastos de la política de no intervención iniciada por el primer gobierno de Frente Popular, el de León Blum.
Ciertamente, la política de no intervención ha debilitado, muy fuertemente, al proletariado español. Ha favorecido a Franco que, entre otras cosas, como he podido constatar con mis propios ojos en Codo, recibía municiones de los comerciantes de cañones franceses. Esta política, desprendida del conjunto de la política del Frente Popular, para la cual las bases del régimen capitalista son sagradas e intocables y según la cual está prohibido en el periodo actual a los obreros de todos los países incluso el intentar liberarse del yugo capitalista, está evidentemente en el origen de la inferioridad técnica del campo antifascista en España. No quiero exculpar a Blum (el proletariado le juzgará algún día, y tal como merece) y es con un sentimiento de vergüenza y también con un poco de extrañeza que he constatado la indiferencia con que los obreros franceses han dejado pasar la sincera" declaración del jefe del primer gobierno de Frente Popular, su "confesión" a la Cámara de diputados sobre las razones que han motivado la caída de Irún...
Pero ya he explicado, e insisto una vez más sobre este asunto, que si por un imposible (estoy pensando por un momento en abstracto) el gobierno republicano español hubiese recibido del exterior grandes cantidades de aviones, estos aviones, con la política seguida en España, no habrían salvado la situación.
Hacía falta para vencer a Franco una dirección revolucionaria, es decir un partido.
Por otra parte municiones: balas, ametralladoras, granadas, morteros y hasta cañones y aviones podían fabricarse en España incluso en gran cantidad (no quiero decir con ello ,que la ayuda extranjera no fuera de una gran importancia)

[1] Seis semanas más tarde, en los alrededores de Puebla de Albortón, nos encontrábamos en terreno conquistado. Leí la prensa fascista que narraba nuestro ataque a Quinto del 15 de julio. Hablaba, evidentemente, de nuestro fracaso, y también de los "carros de combate rusos" nacidos en la imaginación de los redactores del "Heraldo de Aragón", diario de Zaragoza, por conveniencias de la propaganda fascista (N.de A.)
[2] SAP: "Sozialistische Arbeiterpartei", Partido Socialista Obrero: Escisión de izquierda del Partido Socialdemócrata Alemán, que formaba parte, junto con el POUM, el PSOP francés y el ILP inglés, del agrupamiento centrista "Buró de Londres".
 

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